
Asesinato JFK: de la Comisión Warren a los límites del archivo
Haces scroll en el portal de NARA y la cifra te golpea: más de seis millones de páginas sobre el caso Kennedy. En teoría, un océano así debería traer una respuesta limpia. Pero el archivo, aun inmenso, no entrega un cierre automático. Entre el marco de la Comisión Warren, la revisión del HSCA y las correcciones técnicas posteriores, la pregunta se desplaza: si hay millones de páginas y décadas de investigaciones, ¿por qué el asesinato JFK sigue sin un cierre que se sienta definitivo, y qué evidencia pesa más cuando intentas entenderlo sin caer en mito? Ahí empieza el rastro documental.
Un expediente oficial con capas sucesivas
La primera escena es fría y administrativa. Abres la JFK Assassination Records Collection en NARA y ves rutas de acceso, descripciones y la sensación de «todo está aquí». La escala es real, y también su límite práctico: nadie lee seis millones de páginas de un tirón. Buscas un índice que te ordene el caso y lo que encuentras es una promesa de transparencia sin jerarquía de evidencias. Aquí falta algo, y no es solo un documento; es tiempo, método y criterio para saber qué pesa más. Así funcionan los expedientes sin cierre: archivos que crecen sin prometer respuesta final.
En ese marco, la Comisión Warren funciona como el punto de partida institucional. Su introducción fija el encuadre de una investigación oficial y, con él, una conclusión marco que se volvió referencia durante décadas. Lo escrito es claro; lo ausente, más incómodo: la introducción ordena el mandato, pero cuando buscas que resuelva por sí sola las discusiones posteriores sobre el magnicidio de 1963, te das cuenta de que no llega tan lejos.[1][2]

De comisión a comité: el caso reabierto
Saltas al índice del HSCA en NARA. Es otra forma de leer el mismo mundo: más secciones, otro lenguaje, otra época. La promesa implícita es tentadora: «revisión» suena a ajuste final. Pero abres la página y el archivo muestra una parte, no la respuesta. En el Club, seguimos lo que queda escrito, no lo que se imagina.
En 1979, el HSCA introduce una segunda capa institucional. En «Part 1A» aparecen afirmaciones precisas: el comité sostuvo que Lee Harvey Oswald disparó tres tiros y que el tercero mató a Kennedy en Dallas. Ese enunciado tiene forma de cierre, y aun así no cierra. Te detienes en una frase que suena a conclusión… y notas que no lo es del todo. La fricción nace dentro del propio informe, porque el HSCA también concluyó «alta probabilidad» de dos tiradores basándose en evidencia acústica, una cinta de radio policial. No es una leyenda externa: es un giro documental que depende del tipo de prueba que aceptes como decisiva. Es el patrón que define a los crímenes famosos abiertos: capas institucionales que no se cancelan entre sí.[3][4]
Juntas, esas pruebas dibujan un patrón reconocible: capas que se suman sin cancelarse entre sí.

Cuando el método limita la evidencia
Abres la portada y las primeras secciones de la revisión de National Academies. El gesto es simple: cambiar de pestaña, cambiar de autoridad. Y ahí llega el choque más incómodo, porque no discute «qué crees», sino «qué resiste». La tesis acústica del HSCA queda bajo una lupa que pregunta por datos fiables y metodología. Cambias de pestaña buscando la validación definitiva, y lo que aparece es un límite de método.
La conclusión de 1982 es un recorte técnico: los datos acústicos fiables no respaldan un segundo tirador. No borra que el HSCA lo planteara; reordena su peso. Esta es la fricción real del caso: el expediente parece firme hasta que comparas estándares. Lo que para un comité fue «alta probabilidad» se enfrenta a una revisión que reduce esa puerta desde el método, no desde el relato. Da la sensación de que el caso JFK no se discute solo por lo que ocurrió, sino por qué tipo de prueba se considera suficientemente sólida.
En ese tránsito aparece el paisaje típico del caso Kennedy: archivo parcial, registros incompletos, documentación limitada y validaciones no concluyentes. No porque alguien quiera que sea así, sino porque distintas capas documentales sostienen cosas distintas y, a veces, incompatibles. El archivo de NARA puede sentirse como transparencia y, a la vez, como un laberinto: mucho material no equivale a una conclusión automática.[5]
Con lo que sobrevive, la historia se aclara, pero no se cierra.
Un archivo que crece sin prometer final
Vuelves al tipo de prueba que el público reconoce al instante: la imagen. En el PDF de Hany Farid, te detienes en el enfoque técnico sobre sombras y el frame 317 del Zapruder film. En la cultura popular, ese fotograma suele vivirse como si debiera contener una revelación definitiva; la expectativa es encontrar, cuadro a cuadro, una confirmación total. Pero el documento te devuelve algo más frío: un análisis forense que no apoya sospechas de manipulación basadas en sombras. Sientes el alivio raro de recortar una sospecha concreta, aunque el caso entero siga abierto.
Luego cambias otra vez de pestaña y entras en la pantalla de NARA sobre la entrega de 2025. La fecha está ahí: 20 de febrero de 2025, con la indicación de que el FBI entregó a NARA registros JFK localizados hasta esa fecha. Es un hito contemporáneo, pero no una pieza final. Aquí vuelve el vértigo documental: más papel puede significar más contexto, y también más lecturas selectivas que construyen relatos opuestos. Más liberaciones documentales pueden aportar contexto histórico sin garantizar un cierre narrativo único. Para entender el marco institucional que sostiene esta ambigüedad, conviene revisar el expediente comisión warren.
Si la pregunta era por qué un caso tan documentado sigue en disputa, la respuesta honesta es esta: hay conclusiones institucionales claras —la Comisión Warren y el HSCA— y también límites técnicos que reordenan su fuerza —la acústica revisada en 1982, el análisis forense de imagen en Farid—. Con lo que estos archivos documentan, puedes afirmar qué sostuvieron esos informes y qué parte fue debilitada por revisiones metodológicas, pero no clausurar una resolución total. Lo que queda fuera del perímetro es ese cierre definitivo, porque la disputa no es solo «qué pasó», sino qué evidencia estarías dispuesto a considerar decisiva. Cierras la página con una certeza incómoda: más papel no siempre significa más claridad. Para ver cómo este patrón se repite en otros magnicidios, está el expediente asesinato colosio.[6][7]
Preguntas frecuentes
¿Qué es la JFK Assassination Records Collection?
Es la colección custodiada por NARA con el conjunto de registros públicos del caso, descrita como un archivo de gran escala. Fuente: archives.gov, portal institucional, archives.gov
¿Qué fijó la Comisión Warren como encuadre oficial inicial?
Su introducción en NARA establece el mandato institucional de la investigación y el marco de su conclusión central, base de la versión oficial inicial. Fuente: archives.gov, informe oficial, archives.gov
¿El HSCA concluyó que Oswald fue el tirador?
El HSCA sostuvo que Oswald disparó tres tiros y que el tercero mató a JFK, y además trató la evidencia acústica por separado, donde llegó a una conclusión distinta sobre la probabilidad de dos tiradores. Fuente: archives.gov, informe oficial, archives.gov
¿Qué dice la revisión de 1982 sobre la acústica del HSCA?
La revisión técnica concluyó que los datos acústicos fiables no respaldan un segundo tirador, limitando el alcance de la tesis acústica del HSCA sin borrar que el comité la planteara. Fuente: nationalacademies.org, publicación institucional, nationalacademies.org
¿Qué aporta el análisis de Farid sobre el Zapruder film?
Su análisis forense sobre sombras e iluminación en el frame 317 no apoya sospechas de manipulación basadas en sombras; sirve para acotar lecturas populares sobre el asesinato JFK, aunque no resuelve el caso en su conjunto. Fuente: farid.berkeley.edu, paper académico, farid.berkeley.edu
Los documentos se cierran, las preguntas no.
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Fuentes consultadas
- archives.gov, recurso en línea, consulta 2025-11-12
- archives.gov, recurso en línea, consulta 2025-10-28
- archives.gov, recurso en línea, consulta 2025-12-03
- archives.gov, recurso en línea, consulta 2025-11-19
- nationalacademies.org, recurso en línea, consulta 2025-10-15
- farid.berkeley.edu, recurso en línea, consulta 2025-12-21
- archives.gov, recurso en línea, consulta 2026-01-07

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