Jack el Destripador: el umbral probatorio detrás del personaje

El caso de Jack el Destripador nunca quedó cerrado porque las sospechas policiales no superaron el umbral de prueba necesario para una condena. Su popularidad no nace de evidencias sólidas, sino de cartas dudosas y prensa sensacionalista que fijaron un personaje público resistente, logrando que el nombre sobreviviera mejor que la propia investigación penal.


