Mesa oscura con lámpara e informe con foto tipo retrato sobre carpeta, relacionado con asesinato colosio

Asesinato Colosio: de Mario Aburto a la reapertura del expediente

La tarde del 23 de marzo de 1994, la cronología de Lomas Taurinas comprime un país entero: el mitin empieza, Colosio avanza entre la gente, se escuchan disparos, el traslado al hospital, el anuncio nocturno del fallecimiento. La versión oficial se fija rápido en Mario Aburto, detenido allí mismo como asesino solitario. Pero mientras sigues la secuencia, piensas en el TLCAN recién estrenado, el EZLN en Chiapas, la sucesión priista en disputa, y la pregunta se impone: ¿cómo puede un expediente tan voluminoso sobre el asesinato de un candidato presidencial seguir generando dudas estructurales tres décadas después? Ahí empieza el rastro documental. Si te interesan los misterios sin resolver, este caso ofrece un archivo especialmente denso.

Del mitin en Tijuana al cierre oficial

La cronología básica del magnicidio está bien asentada. El 23 de marzo de 1994, el candidato presidencial del PRI recibe dos disparos durante un mitin en Lomas Taurinas, Tijuana, y muere horas después en el hospital. La escena completa del evento, desde la llegada al barrio popular hasta la confirmación oficial del deceso, se ha repetido en reconstrucciones, informes y noticieros. Aquí el archivo ofrece suelo firme: fechas, lugares, nombres propios, secuencia de hechos.

En paralelo, 1994 es un año de tensión máxima: levantamiento zapatista, entrada en vigor del TLCAN y una sucesión priista ya crispada. El famoso discurso del 6 de marzo, interpretado luego como un distanciamiento de Colosio del salinismo, se relee a la luz del crimen.[1]

Tras el asesinato, el PRI designa con rapidez a Ernesto Zedillo como nuevo candidato; más tarde ganará la presidencia. La sucesión se recompone, pero la confianza no. La fricción aparece pronto: el relato político necesita pasar página, mientras el expediente abre más carpetas. Buscas el cierre y encuentras más preguntas.

Una línea de tiempo de los fiscales especiales y sus conclusiones resume esa tensión: del énfasis inicial en complot y acción concertada se pasa, con el tiempo, a la tesis consolidada del asesino solitario y al cierre institucional del caso en 2000. El mismo cuerpo de pruebas, lecturas distintas.[2]

Mesa oscura con lámpara e informe con foto tipo retrato sobre carpeta, relacionado con asesinato colosio

Fiscales, mitos y procesos institucionales

El proceso que convirtió el magnicidio en expediente es tan importante como la escena del crimen. La narrativa oficial arranca con Mario Aburto Martínez: detenido en el lugar, procesado y sentenciado como único responsable. Su página biográfica y judicial fija condena, fechas y el rol de asesino solitario.[3] Si revisas el archivo de crimenes famosos, notarás que este patrón de cierre institucional con dudas persistentes se repite en otros expedientes.

Después llegan los fiscales especiales. Cuando revisas el esquema de sus nombramientos y conclusiones, notas giros fuertes sobre un cuerpo de evidencias similar: Miguel Montes y otros hablan al inicio de acción concertada o complot; años más tarde, la versión se unifica en torno al tirador único. Cada cambio de fiscal parece traer una relectura del mismo material.[4]

A mediados de los noventa, el caso de Othón Cortés intenta llevar a tribunales la hipótesis de un segundo tirador. Es procesado y luego exonerado por falta de pruebas. La estructura judicial existe; el detalle que probaría la participación de otro atacante no aparece con la misma solidez en el expediente de entonces.[5]

En Club Curioso seguimos lo que queda escrito, no lo que se imagina. Y lo escrito aquí marca otra fricción: amplios sectores de la opinión pública atribuyen autoría intelectual a Carlos Salinas o a redes vinculadas al narco, pero en el expediente no hay imputación penal directa contra él. Cuando colocas en una tabla las teorías —Salinas, narco, segundo tirador, encubrimiento— junto a su tipo de sustento (encuestas, testimonios, investigaciones periodísticas, resoluciones judiciales), cada casilla revela un nivel de prueba distinto. El archivo muestra una parte, pero no la respuesta completa. Juntas, esas piezas dibujan un patrón reconocible de información fragmentada.

Dispositivo beige abierto con casete transparente y asesinato colosio sobre mesa oscura

Lectura técnica, grietas y límites del caso

Cuando entras en los peritajes, el contraste se agudiza. La autopsia oficial y los estudios balísticos de los noventa respaldan la tesis de un solo tirador en Tijuana 1994. Esa es la base forense sobre la que se construyó buena parte de la narrativa judicial. Lees las conclusiones y sientes que, al menos en ese plano, hay solidez.[6]

Pero en otra mesa, un cuadro comparativo de comunicados de PGR y FGR sobre la existencia o no de un segundo tirador revela un movimiento más reciente: en 2024-2025, la FGR reabre formalmente esa línea, menciona a un exagente del CISEN y vincula incluso a Genaro García Luna como presunto encubridor. Lo que parecía cerrado vuelve a abrirse.[7]

Un reportaje perfila a ese exagente del CISEN como posible segundo tirador, con señalamientos concretos y referencias a pruebas materiales; otro texto recoge acusaciones sobre un rescate y la presencia de sangre de Colosio en su ropa atribuidas a García Luna. Son procesos en curso, no sentencias firmes.[8][9]

Aquí falta algo. La reapertura de la hipótesis del segundo tirador choca con décadas de validaciones no concluyentes sobre esa misma posibilidad. La FGR habla hoy de un escenario que en su momento fue archivado. Buscas el dictamen definitivo y te encuentras con archivo parcial, registros incompletos, documentación limitada y una serie fragmentada de decisiones y comunicados. El documento fija un mínimo; el resto queda fuera de alcance. Con lo que sobrevive, la historia se aclara, pero no se cierra.

Lo que sí sabemos y lo que queda abierto

Si vuelves a la cronología del 23 de marzo y la colocas junto a la línea de tiempo de los fiscales, el mapa cambia de textura. Sabes que hubo un mitin, un ataque, un candidato asesinado en México y un hombre detenido en el lugar que fue condenado como responsable único. Sabes también que en 2000 se cerró oficialmente el caso con esa conclusión. Hasta aquí, el suelo aguanta.

Al lado, la tabla de teorías compilada por un medio de divulgación científica y cultural revisa versiones de complot, narco-Estado, participación de Salinas o de estructuras de seguridad; cada una va acompañada de su tipo de sustento y de su estatus judicial: desde hipótesis políticas sin carpeta abierta hasta líneas de investigación en curso. Distinguir esos niveles es incómodo, pero necesario.[10] Si quieres explorar cómo otros expedientes célebres conviven con versiones enfrentadas durante décadas, el expediente jack el destripador ofrece un paralelo instructivo.

Vuelves mentalmente a Lomas Taurinas y a la pregunta inicial: ¿cómo es posible que, con tantos papeles, no haya una versión plenamente convincente? La respuesta honesta es menos espectacular y más incómoda. Los documentos permiten afirmar que hubo un magnicidio en Tijuana 1994, que Mario Aburto fue procesado y sentenciado como único culpable, que intentos de judicializar la figura de un segundo tirador fracasaron entonces, y que hoy la FGR reabre esa línea contra un exagente del CISEN y menciona a García Luna, en procesos aún abiertos. Otro caso donde la comunicación encriptada y el archivo inconcluso generan debate sostenido es el caso del asesino del zodiaco.

Lo que no se puede decir con rigor es que exista una prueba cerrada de conspiración priista, autoría intelectual de Salinas o participación demostrada del narco. El archivo muestra límites claros, reservas y vacíos. La grieta que sientes al leer no proviene de un documento secreto que lo explique todo, sino de la coexistencia de sentencias firmes, hipótesis reactivadas y una memoria social que no termina de aceptar la versión oficial. Hasta aquí llegan los papeles; lo que falta ya pertenece al terreno de la política, la memoria colectiva y las preguntas que ningún expediente ha logrado cerrar. Si te interesa cómo las reaperturas oficiales conviven con décadas de versiones encontradas, el expediente del paso dyatlov amplía esa ruta.

Preguntas frecuentes

¿Quién fue asesinado en Lomas Taurinas en 1994?

Fue asesinado Luis Donaldo Colosio, candidato presidencial del PRI, durante un mitin en Lomas Taurinas, Tijuana, el 23 de marzo de 1994. El caso marcó un punto de quiebre en la política mexicana. Fuente: Wikipedia, artículo enciclopédico, wikipedia.org

¿Quién fue condenado por el asesinato de Colosio?

Mario Aburto Martínez fue detenido en el lugar de los hechos, procesado y sentenciado como único responsable del crimen, de acuerdo con la versión oficial y las sentencias vigentes. Fuente: Wikipedia, artículo enciclopédico, wikipedia.org

¿Qué fue la teoría del segundo tirador en el caso?

La teoría del segundo tirador planteó la participación de otro agresor además de Aburto. En los años noventa se procesó a Othón Cortés, luego exonerado por falta de pruebas; recientemente la FGR reabrió esa línea contra un exagente del CISEN. Fuente: El Universal, reportaje político, eluniversal.com.mx

¿La FGR volvió a abrir investigaciones sobre el magnicidio?

Sí. La FGR reactivó en 2024-2025 la hipótesis del segundo tirador, vinculando a un exagente del CISEN y mencionando a Genaro García Luna como presunto encubridor, en procesos aún en curso. Fuente: Latinus, reportaje informativo, latinus.us

¿Qué teorías de complot rodean al asesinato de Colosio?

Las teorías van desde autoría intelectual de Carlos Salinas hasta vínculos con el narco y estructuras de seguridad. Siguen siendo hipótesis sin sentencias firmes que las respalden plenamente. Fuente: N+ (Nmas), reportaje de divulgación, nmas.com.mx

Los documentos se cierran, las preguntas no.
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Fuentes consultadas

  1. lasillarota.com, recurso en línea, consulta 2025-09-12
  2. elpais.com, recurso en línea, consulta 2025-10-05
  3. wikipedia.org, recurso en línea, consulta 2025-08-28
  4. lasillarota.com, recurso en línea, consulta 2025-09-22
  5. eluniversal.com.mx, recurso en línea, consulta 2025-10-18
  6. wikipedia.org, recurso en línea, consulta 2025-09-03
  7. latinus.us, recurso en línea, consulta 2025-11-30
  8. emeequis.com, recurso en línea, consulta 2025-10-27
  9. infobae.com, recurso en línea, consulta 2025-11-14
  10. nmas.com.mx, recurso en línea, consulta 2025-09-30
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